La Chacarra es un baile típico de Tarifa, cuya existencia se documenta entre los siglos XVIII y XIX. Procede del fandango árabe andaluz ejecutado por moriscos, siendo por tanto una de las manifestaciones más antiguas del folklore de la provincia de Cádiz.
Este baile muestra claramente la influencia árabe en la cultura andaluza, con movimientos de caderas y brazos que recuerdan las danzas del norte de África. También se aprecia la influencia de los verdiales malagueños, lo que evidencia los intensos intercambios culturales que se producían en esta zona del estrecho de Gibraltar, encrucijada de culturas.
El vestuario femenino tradicional es el llamado “manto y saya”, una vestimenta característica de las mujeres de Tarifa que data de la misma época en que se originó el baile. Este atuendo añade un carácter solemne y distinguido a la actuación.
El Grupo de Danzas Adolfo de Castro rescata y difunde este baile prácticamente desaparecido, contribuyendo a la preservación del patrimonio cultural inmaterial de la provincia de Cádiz.