Todas las provincias andaluzas tienen su fandango. Es un baile pareado antiguo con giros de galanteo entre la pareja. Acompañado por guitarra y castañuelas en compás ternario, el fandango es una de las expresiones más puras del folklore andaluz.
Cada provincia andaluza ha desarrollado su propia variante del fandango, con características melódicas y coreográficas propias. Los fandangos de Huelva son quizás los más conocidos, pero también destacan los de Málaga, Granada y, por supuesto, los de Cádiz.
El baile se caracteriza por los giros y los paseos de la pareja, con un juego de miradas y acercamientos que expresan el galanteo. Las castañuelas marcan el ritmo y añaden colorido sonoro a la actuación. El vestuario tradicional lucido por las bailaoras incluye el característico traje de lunares, mientras que los bailaores visten traje campero.
El Grupo de Danzas Adolfo de Castro interpreta los fandangos con la elegancia y el garbo propios de Andalucía, destacando el carácter festivo y el juego de pareja que define este baile.